Sin duda la Navidad más que por la intromisión agresiva de otras culturas morirá por su propia cansina repetición de tópicos edulcorados . Si uno coge el artículo del arzobispo de turno escrito por estas fechas hace cinco o diez años y lo publica hoy como actual , nadie lo notaría ( ni siquiera el propio autor ) .
Los medios de comunicación , los cines , los escaparates , la iluminación callejera ( que busca aumentar ventas del comercio ) , los fingidos buenos deseos de grandes empresas , las campañas lacrimógenas de ONGs , etc , etc ... . Todo resulta tan empalagoso que a no mucho tardar habrá una epidemia de diabetes sentimental ; la gente renegará de de una dieta tan falsa y .......cara .
Por supuesto que en inmigración ocurre otro tanto solo que aumentado hasta el esperpento :
Los mercenarios pro inmigración no han tenido otra ocurrencia que poner en una calle céntrica a un grupo de menas y exmenas repartiendo comida gratis a pobres callejeros y esta farsa se pone debajo de una de las palabras más prostituidas en Navidad : solidaridad .
Inmigrantes ilegales , y por tanto NO reclamados aquí por nadie , se ponen a ejercer una muy falsa caridad quizás con quienes SÍ han entrado legalmente en España en su momento . El que pague la noticia leerá otros tópicos sembrados no solo en estas fechas , el principal es el que echa la culpa de la mala situación de los inmigrantes ilegales a las Administraciones por no acelerar su empadronamiento , como si eso les proporcionara de inmediato un trabajo legal con un mínimo de calidad .
Lo dicho , ni siquiera en Navidad dan tregua .
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